Una nueva historia


09 Jan

“Vuelve a empezar, cariño. Sé arriesgado para construir la vida que tanto quieres y ten la valentía para perseguirla. Y cuando comiences de nuevo, ámate intensamente, de la manera que tú te mereces ”
Madalyn Beck


Por Daniela Corona
¿Comiste tus 12 uvas antes de iniciar el año? ¿Prometiste algo con cada uva? ¿Con todas tus ganas? ¿Casi te ahogas al hacerlo? De todo lo que prometiste el año pasado, ¿ cuántas cosas lograste y cuántas se quedaron en el tintero?


Ya han pasado algunos días que inició el año, en lo particular me gusta verlo como un montón de hojas blancas, en dónde, tengo la oportunidad de escribir cada día una historia. Buena o mala, de éxito o fracaso, entendiendo que lo único que me queda (y eso a veces) es el aprendizaje, ya sea para repetir lo aprendido o para no volverlo a hacer.


Y ahora, te pregunto, ¿son importantes las promesas o metas que quieres lograr en el 2019? Entonces, busca la manera de conseguirlas, yo sólo me sé una forma de lograrlo y es trabajando duro y no desistir. Buscar todas las opciones para conseguirlo y no contarse cuentos para soltar. Se escribe súper fácil, se lee medio complicado, pero lo difícil es lograrlo. Así que aférrate a ellos, hazlos incluso más importantes que tú. Y siempre lo diré, acude con los profesionales para que te apoyen a lograr tus objetivos.


Ojalá que durante el trayecto de conseguir tus metas, realices otras que en la travesía de ser adulto, las llegamos a olvidar, son pequeñas cosas que nos pueden hacer feliz y dejarnos momentos increíbles.


Por ejemplo, puedes re-aprender a disfrutar genuinamente, es decir, como cuando eras niña(o), ¿ya no te acuerdas? Ok, lo podemos resolver, observa a un niño o niña jugando, o comiendo su alimento favorito, observa su cara, su lenguaje, su expresión corporal, ellos viven al 100% todo, si se ríen, ríen completamente; si lloran, lo hacen en serio; si se enojan, no hay duda que están enojados. Es decir, comienzan, lo viven intensamente, terminan y pasan a otro sentimiento. Comienza a vivir así.

  •  Ve y compra tu helado favorito
  • Juega a “las traes” o “escondidillas” si puedes con niños mejor.
  • Ve las caricaturas.
  • Ve a un parque y súbete a la resbaladilla o a los columpios.
  • Haz un picnic con quien tú quieras, ahí en tu casa, en el patio o en el jardín, si no, en la sala o en un área de la casa.
  • Haz bromas, ríete, muy fuerte, que te duela la panza de tanta risa.
  • Cómprate un outfit nuevo, cámbiate el peinado, píntalo, córtalo, cambia tu look.
  • Y después de todo esto, siempre regresa a perseguir tus metas.


Espero de corazón, que en esta ocasión, seas tú quien tome el lápiz cada segundo. Deseo aún más, que en tu vocabulario desaparezcan las siguientes frases: "no sé cómo", "no puedo", "no estoy listo", "me va a llegar", "lo voy a intencionar", "ya Dios decidirá"* y la peor de todas: "No es mi momento".


Te voy a decir algo, nunca va a ser tu momento, es más no hay momento para ti. El momento, es sólo eso, deja de darle una responsabilidad a algo que es inexistente, ¿cuánto mide tu momento? ¿Cómo sabes que vas a llegar? Que el día que por fin te decidas, te atropellan y entonces nunca llega. ¿Qué tal que por buscar el “famoso momento” pierdes la oportunidad laboral de tu vida, o la casa que tanto quieres, o un posible amor?
Date la oportunidad de crear tus propios momentos y oportunidades sin tener que esperar nada. Y si te dicen que no, sigue buscando el sí, pero que el primer SÍ sea de ti para ti.


¡Feliz 2019!
*Creo en Dios, y agradezco siempre que mi vida sea tan bendecida, pero no creo en dejarle una responsabilidad tan grande como la de decidir sobre el regalo más grande que él me dio, MI VIDA.

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